Reparar Windows 11 desde una memoria USB puede parecer complicado, pero sinceramente, es una forma bastante eficaz de solucionar problemas persistentes del sistema sin tener que borrarlo todo. El proceso básicamente le da a tu computadora un nuevo comienzo, corrigiendo daños, problemas de arranque o actualizaciones fallidas, todo sin arriesgar tus archivos personales, siempre que seas cuidadoso. Por supuesto, la clave está en crear esa memoria USB de arranque correctamente, así que si Windows se comporta de forma extraña (como no arrancar, fallar o simplemente quedarse atascado en un bucle de arranque), este método puede ser la solución. Una vez que tengas tu memoria USB lista e inicies el entorno de recuperación, tendrás acceso a herramientas como Reparación de inicio, Restaurar sistema o Símbolo del sistema para soluciones más avanzadas.
Cómo reparar Windows 11 desde una memoria USB
Cree una unidad USB de arranque correctamente
Esta parte es bastante importante, ya que si la memoria USB no está bien preparada, nada funcionará. Usa la Herramienta de Creación de Medios de Windows para obtener la última ISO de Windows 11 y hacer que la memoria USB sea de arranque. Asegúrate de que tu memoria USB tenga al menos 8 GB (más es suficiente) y que esté formateada en FAT32 o NTFS. La herramienta te guiará paso a paso por el proceso, pero simplemente revisa el idioma y la versión antes de pulsar “Finalizar”.
Consejo: A veces, el proceso de creación falla o el USB no arranca en ciertas máquinas. Esto se debe a problemas con la BIOS, la configuración de la UEFI o errores de formato persistentes. Si esto ocurre, intenta formatear el USB manualmente y volver a ejecutar la herramienta de creación.
Conecte el USB e ingrese al BIOS/UEFI
- Apaga la PC e inserta el USB de arranque. Sí, apágalo primero; Windows puede ser un poco exigente con eso.
- Reinicia y pulsa una tecla como F2, F12, Deleteo Escal encender la computadora. Normalmente, indicará “Presiona [tecla] para entrar en la configuración” o algo similar. Si no es así, consulta el manual de tu placa base o dispositivo; cada marca lo hace de forma diferente.
- Una vez dentro de la BIOS/UEFI, localice el menú “Orden de arranque” o “Prioridad de arranque”. La unidad USB debe estar en primer lugar. Guarde los cambios y salga.
Aviso: En algunas placas base, es posible que tengas que desactivar temporalmente el Arranque Seguro o cambiar del modo UEFI al modo Legacy. Estos pasos pueden variar, así que si el USB no arranca, revisa la configuración.
Arranque desde USB y acceda a herramientas de reparación
- Si ha configurado el USB como el primer dispositivo de arranque, su computadora debería reiniciarse y arrancar en el entorno de configuración de Windows.
- Desde la pantalla, selecciona “Reparar tu computadora”. No, no es una instalación nueva, sino un entorno de reparación que te permite solucionar problemas.
Nota: En ocasiones, en ciertos sistemas, la unidad USB podría no arrancar inmediatamente. En ese caso, revise el orden de arranque o intente alternar entre los modos UEFI y Legacy. Recuerde: no todas las unidades USB son iguales. Una unidad lenta o dañada podría no arrancar correctamente.
Seleccionar opciones de reparación y solucionar problemas
- Las opciones de recuperación incluyen Reparación de inicio, Restaurar sistema, Símbolo del sistema y más. En algunas configuraciones, es posible que veas opciones adicionales como “Restablecer este equipo”.
- La Reparación de Inicio es un buen primer intento; suele detectar y solucionar automáticamente los problemas de arranque. Simplemente sigue las instrucciones y espera que todo salga bien.
- Para problemas más complejos, usar el Símbolo del sistema para ejecutar comandos como
sfc /scannow
ochkdsk /f /r
a veces puede solucionar archivos dañados o errores de disco. Pero tenga cuidado: esto requiere cierta familiaridad con la línea de comandos.
En algunas configuraciones, esto falla la primera vez, pero funciona después de reiniciar. Al parecer, porque Windows tiene que complicarlo más de lo necesario. Sigue intentándolo si es necesario.
Consejos para reparar Windows 11 desde una memoria USB
- Haga siempre una copia de seguridad de sus datos, en caso de que ocurra algo extraño durante las reparaciones.
- Asegúrate de que el USB esté formateado correctamente y contenga la versión correcta de Windows, que coincida con la que tienes instalada (21H2, 22H2, etc.).
- Utilice una unidad USB rápida y confiable: una unidad lenta puede hacer que el proceso tarde una eternidad o se rompa a mitad de camino.
- Mantenga su computadora portátil o PC enchufada; este no es el momento para cortes de energía.
- Si su PC no reconoce el USB de arranque, verifique configuraciones como Arranque seguro o intente cambiar el modo de arranque de UEFI a Legacy en BIOS.
Preguntas frecuentes
¿Cuánto tiempo suele tardar este proceso de reparación?
Depende de los problemas, pero puede tardar entre media hora y un par de horas; simplemente no esperes milagros de la noche a la mañana siempre.
¿Se borrarán mis archivos personales?
Generalmente no, sobre todo si solo estás reparando o usando la Reparación de inicio. Aun así, es recomendable tener copias de seguridad, ya que los fallos de Windows y del hardware pueden sorprenderte.
¿Puedo utilizar cualquier unidad USB?
Bueno, el mínimo es de 8 GB o más, y es mejor que esté formateada correctamente y sea de una marca confiable. Las unidades lentas o defectuosas pueden causar problemas.
¿Qué pasa si mi PC no arranca desde el USB?
Revisa la configuración de tu BIOS, especialmente el orden de arranque, el arranque seguro y los modos UEFI/Legacy. A veces, un reinicio rápido o cambiar el puerto USB ayuda.
¿Necesito Internet durante esto?
No, una vez creado el USB. Pero para solucionar ciertos problemas o actualizar Windows, una conexión a internet puede ser útil.
Resumen
- Cree un USB de arranque con la herramienta de creación de medios de Windows
- Inserte el USB y configure su BIOS para que arranque desde él
- Inicie Windows Recovery y seleccione las opciones de reparación
- Ejecute Reparación de inicio o utilice el Símbolo del sistema para soluciones avanzadas
- Siga las instrucciones y espere que Windows se repare solo.
Resumen
En resumen, arreglar Windows 11 desde una memoria USB no es súper complicado; una vez preparada correctamente, puede ahorrarte muchos problemas. A veces funciona incluso a la primera, a veces no tanto, pero al menos es mejor que una reinstalación completa. Recuerda hacer una copia de seguridad de tus archivos importantes con antelación y no te preocupes demasiado si no sale perfecto a la primera. Como con la mayoría de la tecnología, se trata de paciencia, y quizás un poco de ensayo y error. Ojalá esto ayude a alguien a recuperar su PC sin perder la cabeza.